domingo, 15 de marzo de 2015

Lactancia materna y colecho como factor protector de SMSL.

Hipótesis: Lactancia materna y colecho como factor protector de SMSL.

El presente tema genera un gran interés entre la comunidad científica además de suscitar una gran controversia puesto que sus causas son de dudosa credibilidad y los factores involucrados son algunas veces poco demostrables. Este trabajo se centra más en las formas de prevención aconsejadas por las distintas fuentes consultadas que en las causas que lo provocan. Nos referimos al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (en adelante SMSL) que se define como la muerte repentina de un lactante de menos de un año (no se incluye la etapa perinatal) normalmente durante el sueño nocturno. Sus causas son en la gran mayoría de los casos inexplicables aún después de la realización de una autopsia completa y un estudio de la historia clínica del difunto y del lugar donde se produjo el deceso (1). El SMSL es la principal causa de muerte entre los bebés menores de un año, por ello, los especialistas se han puesto manos a la obra llevando a cabo campañas de sensibilización basándose principalmente en la postura en la que el niño realiza el descanso nocturno (se demostró que la postura en decúbito prono es de alto riesgo) o el lugar donde duerme. Sin embargo y a pesar de dichos esfuerzos, siguen teniendo lugar tan indeseables sucesos determinándose así que no es solamente un factor el causante sino dos o más. La prevención es clave en la mayoría de los casos.



Entre las distintas recomendaciones (1) , (2) y (3) acordadas por la comunidad médica divididas en varias categorías destacamos aquellas con rigor científico demostrable (A) y aquellos estudios de menor calidad científica pero aun así aconsejables (B): 
  1. Evitar el consumo de tabaco así como el tabaquismo pasivo, consumo de alcohol, medicamentos relajantes y otras drogas tanto en el embarazo como en la etapa post-natal, sobre todo si hay lactancia materna y además se colecha. (A) 
  2. Postura a la hora de dormir en decúbito supino (a partir de 3 meses y en colecho no se muestra como alto factor de riesgo). (A) 
  3. Lactancia materna a demanda (L.M en adelante) sobre todo si hay colecho. (A) 
  4. Seguimiento y control en el periodo de gestación. (B) 
  5. Cohabitación (B) y colecho responsable y seguro en la CAMA. (B) 
  6. Condiciones óptimas durante el sueño: superficie firme nunca en sofás, sin objetos ni muebles de ningún tipo, mantas, cojines, almohadas, muñecos, etc. cerca, incluidos dispositivos de seguridad del tipo protectores de cuna, barreras de cama…, excesivo arropamiento y temperatura de la habitación (no superior a 22ºC) o incluso la presencia de otros niños en la misma cama. Todo ello sobre todo en caso de colecho es un gran factor de riesgo. (A y B) 
  7. Uso del chupete durante el primer año de vida en condiciones óptimas de higiene siempre y cuando el niño lo desee. (B) 
Entre las medidas mencionadas me gustaría destacar la L.M por encima de todos junto con el colecho SEGURO que no cohabitación, que a pesar de los muchos detractores de la comunidad científica, entre ellos distintas asociaciones de pediatría (AEPED, AAP) y UNICEF, aún se posiciona como un patrón de crianza con altas ventajas que no ha sido establecido aún como causa determinante del SMSL, por el contrario, a veces incluso considerado como factor preventivo según estudios realizados por Peter S. Blair, Anna Pease, Peter J. Fleming, Peter Sidebotham (2014) (2) y sobre todo el experto James, J. Mckenna (hasta 2015) (3).

Estos especialistas en la materia defienden a ultranza la crianza con apego, el contacto piel con piel, la L.M y el colecho. Argumentando que cualquier otra propuesta no está basada en hechos científicos sino en clichés sociales o diferencias interculturales. En concreto Mckenna expone que la lactancia materna es el factor preventivo más importante de todos ellos y que dormir junto a la madre (colecho) que da pecho aumenta la frecuencia de tomas, lo que favorece que el bebé no entre en fases de sueño profundo.

Mckenna explica que los despertares nocturnos tan temidos por muchos padres, debido al cansancio que ello acarrea, no son sino un mecanismo de supervivencia. Explica que el sueño se divide en 4 fases distintas, dos de sueño ligero y dos de sueño profundo. Los bebés tienen un patrón de sueño distinto al de los adultos. Presentan más y mayores períodos de sueño ligero llamado REM (en inglés Rapid Eye Movement), caracterizado por movimientos rápidos de los ojos. Algunos bebés pueden experimentar episodios de apnea que pueden durar hasta 15 segundos. Pasado este tiempo el mecanismo de supervivencia del bebé se activa despertándolo y volviendo a respirar sin problemas. Este hecho es más fácil que ocurra si el bebé se encuentra en fase REM.

Aquellos bebés que colechan se benefician de la sincronización entre los ciclos de sueño mamá-bebé, que cuando duermen cerca y comparten la misma cama favorecen la presencia de fases REM en ambos. La mamá está más alerta y la sensibilidad del bebé a cualquier movimiento de su madre, ayuda a disminuir y corregir los episodios de apnea. Según Mackenna, el roce, el movimiento, el sonido de la respiración, la temperatura, el intercambio de gas carbónico y las vocalizaciones del sueño del acompañante del bebé ejercen una influencia positiva en estos despertares que son vitales. Por el contrario, los niños que duermen solos pueden presentar algún episodio de apnea del que les puede resultar difícil despertar puesto que pasan más tiempo en fases de sueño profundo, hecho que por otro lado muchos padres comentan con orgullo a pesar de sus riesgos. El SMSL tiene mayor probabilidad de ocurrir en niños varones, con peso inferior al normal, prematuros, y entre los tres y cuatro meses de edad.

Por otro lado, Mckenna recalca que esta relación innata y biológicamente natural entre la madre y el bebé cuando hay colecho se produce cuando se da el pecho, por ello lo desaconseja en caso de que el bebé esté alimentado con leche de fórmula o en caso de enfermedades tanto en la madre como en el hijo. La mamá que da pecho adopta una posición al dormir de protección: los cuerpos de la madre y del bebé, que normalmente pasa toda la noche mirando a su madre, encajan como piezas de puzle, estableciéndose una postura protectora durante casi toda la noche. Tal es la conexión, que la madre lactante es capaz incluso de prever en qué momento se despertará el bebé anticipándose a cualquier necesidad del niño y previendo cualquier riesgo incluso dormida.

La relación entre la L.M y el SMSL es que esta favorece la oxigenación y la termorregulación del niño, evita la hipoglucemia y regula los patrones de respiración y ritmo cardíaco. La leche materna por su composición (menor presencia de caseína que en la leche de vaca o fórmula) es de mayor digestibilidad lo que hace que a diferencia de los bebés alimentados con fórmula demanden mayor cantidad de tomas. Mckenna propone informar a los padres sobre modelos de crianza sin imponer ninguno, como se viene haciendo, para que ellos tengan la libertad de elegir cómo criar a sus hijos.

Concluimos, a la vista de las pruebas actuales, que el colecho favorece la práctica de la L.M la cual favorece a su vez indiscutiblemente el óptimo desarrollo del bebé así como su seguridad. La relación del colecho como factor de riesgo del SMSL permanece poco clara dada la variabilidad e inconsistencia de los trabajos que no estudian todos los factores presentes. Por ello queda a entera elección de los padres el practicar o no dicho patrón de crianza llevado a cabo de forma segura SIEMPRE

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:


2. Blair PS, Sidebotham P, Pease A, Fleming PJ (2014). Bed-Sharing in the Absence of Hazardous Circumstances: Is There a Risk of Sudden Infant Death Syndrome? An Analysis from Two Case-Control Studies Conducted in the UK. PLoS ONE 9(9): e107799. doy:10.1371/journal.pone.0107799 Este artículo (en inglés) hace un estudio sobre las causas del SMSL. Se establece que el hecho de no llevar a cabo un colecho o cohabitación seguros (ver medidas de seguridad) es la causa principal de muerte y que por ello no debe dejar de llevarse a cabo esta práctica tan positiva tanto para el niño como para los padres siempre que se desee. (Publicado: 19/09/2014)

3. http://cosleeping.nd.edu/ Ver vídeo de pagina de presentación a modo resumen (enlace Youtube). Sitio actualizado (en inglés) sobre los estudios del Profesor Mckenna, reputada autoridad mundial en relación al colecho, L.M y SMSL. Este autor defiende a ultranza todos los factores positivos de la crianza con apego, derecho innato a todo ser humano, siempre desde un punto de vista seguro. Para ello, además de explicar con detalle los distintos tipos de colecho, habla además sobre todos los factores que intervienen en el tema y propone unas recomendaciones de seguridad irrefutables. (Actualizado 2015)

3 comentarios:

  1. Es maravilloso poder leer sobre este tema aún tan desconocido y nada patrocinado por expertos en salud infantil.
    Muchos de los detractores del colecho, ya sea por ignorancia o con datos contrastados, suelen exponer justificaciones tales como que es un manera de enmadrar al bebe, el riesgo de aplastamiento , disminución de la vida marital y así intermináblemente.
    A mi me gustaría centrarme en el hecho de la supuesta dependencia que se crea entre los padres y el niño o niña. El hecho de practicar el colecho en sus primeros años de vida, creo que no ha de estar reñido con la autonomía y libertad que ese bebe tendrá en un futuro.
    La autonomía se trabaja en otros aspectos educacionales, tales como las pequeñas responsabilidades del dia-dia , las consecuencias, la comucicación, los valores y la asertividad proporcíonados por los tutores o padres.Todo lo contrario, cuando unos padres que practican colecho saben equilibrar todo lo que la situación supone. Estos niños y niñas suelen crecer con una confianza extraordinaria ,gracias entre otras cosas por el colecho. El colecho, como bien dices Tanía, disminuye los níveles de estrés en sus primeros años de vida,factor importante para poder ser un adulto feliz.
    Otros detractores y no detractores exponen cuestiones como cuando llega el momento en el que el infante duerme en su espacio. Desde mi experiencia y mis conocimientos, se que el niño niña suele ser el mismo, el que un dia reclama su espacio ( siempre y cuando el colecho practicado haya sido acompañado con buenas bases de educación).Imponer espacios nunca es una buena clave, todo fluye y viene solo.
    Como tú Tanía, soy una ferviente seguidora de la crianza natural , y esto viene en relación con la gran admiración que siento por nuestras abuelas, bisabuelas... Nunca hicieron todo bien a la hora de criar,pero si, sin seguir teoría ni corrientes educativas, hacían las cosas más naturales y por intuición, así consiguiendo buenos resultados en la crianza de nuestros padres y madres.
    Yo invito a toda la gente que no esté informada y puesta en el tema que investiga y decida, pero que por favor se respete.
    Yo fuí una niña colecho y estoy encantada con el mundo y la libertad y autonomía de la que siempre he disfrutado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola chicas, lo primero gracias por la aportación y el interés mostrado, se nota que os interesa el tema. No puedo decir sino que estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo con vosotras. El colecho ha demostrado ser un punto clave en el desarrollo de la inteligencia y estabilidad emocional, además de ser, en contraposición a lo que muchos creen, un factor determinante para el desarrollo del individuo y su independencia. No hay ningún estudio que pueda demostrar que colechar promueve una dependencia mayor con respecto a los padres, más bien todo lo contrario. De hecho, hay datos que justifican que compartir el lecho con los padres favorece la independencia y autonomía en los niños.
      Por otro lado destacar la importancia, como ya he hecho en algún caso de "criar con convicción" no porque se diga que es o no lo correcto. Informarse está bien y aceptar los consejos de otros padres también, pero nada funcionará sino lo crees de corazón. Por ello, colechar, dar el pecho, portear o compartir momentos de intimidad con tu hijo de algún otro modo no debe ser algo más que lo que tú y solo tú, junto con tu pareja, estiméis oportuno.
      Gracias por valorar, respetar y comentar mi blog.
      PD: dale la enhorabuena por el gran trabajo que hizo contigo, se nota que eres una niña colecho!!! XD
      Besos de leche. Luna de piel.

      Eliminar
  2. Hola chicas, bonito blog y super interesante. Yo como madre ya hace siete años y la gran suerte de haber podido criar a mis dos hermosuras de mellizos estoy de acuerdo en todo lo que decís. La madre siempre será el pilar básico en el que el niño se apoye y al que acudirá siempre. La lactancia será fundamental para el buen desarrollo físico del bebé y para la adquisición de unos hábitos sanos que marcarán con el paso de los años la vida sana de éste.

    ResponderEliminar